Este año fue todo, menos fácil. Faltan 2 días para que se acabe y aún no logro acostumbrarme, adaptarme.
Empezó en la incertidumbre y sin quererlo se volvió estable... pero no cómodo.
Me ha costado encontrar fuerza a diario para mover las comisuras y armar una sonrisa, el sentimiento inagotable de la no pertenencia, sentirse un poco bicho raro. Seguir dándole vueltas a qué será lo que falta, quizás lo que sobra. Sentir en medio del pecho una urgencia loca de moverse y no encontrar el cómo. Sentir alas creciendo por debajo de la piel y no saber cuándo.
Un año revuelto, otro año más revuelto. Una maraña, como siempre. Y en medio de mi locura desesperante y media tristona habitual la alegría enorme, rebosante de haber encontrado una nueva amiga. Amiga linda de esas que llenan el alma. Estrellita fugaz iluminando el cielo.
Y aunque no puedo evitar mi alegría porque este año, al fin, se acaba, al mismo tiempo no quiero que llegue el próximo. Quiero estirar las horas, alargar los días. Porque mi estrellita fugaz se va a iluminar otros cielos, se va a competir con la Torre Eiffel el puesto a la más bonita, se va a buscar su amor. Y sí, por supuesto que le deseo lo mejor, felicidad y magia infinitas, amor, amor, amor, amor del bueno. Pero ¿qué hago con la pena? Todavía no se ha ido y ya no sé dónde meterla.
Voy a extrañar tanto los abrazos apretados, las risas estúpidas sin fin, las narices rojas.
Tanta pena que ya se me acabaron las letras...
En fin, en el corazón quedan los fuegos artificiales y ya que mi memoria no aguanta me quedan las fotos.
lunes, 30 de diciembre de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Gracias Lupita
Es bonito. No lo pensé. Un pedazo de plástico rojo, atado a unos elásticos. Así de simple. Y tanta felicidad encima.
El ego bien alimentadito. Después de haber sido destrozado... Renacido, hinchado.
Alitas de mariposas, polvito de estrellas, luces, risas. Trabajo, mucho trabajo, desconcentrado.
La inyección dura bastante, aunque el cuerpo cansado me tiene los ojos secos.
Y cómo decidir, no lo sé. Y cómo segirá, no lo sé. El placer de crear, de creer. Creerse artista y un poco serlo. Perdida estaba, perdida sigo, pero más contenta.
[y para el universo yesthankyoumoreplease]
El ego bien alimentadito. Después de haber sido destrozado... Renacido, hinchado.
Alitas de mariposas, polvito de estrellas, luces, risas. Trabajo, mucho trabajo, desconcentrado.
La inyección dura bastante, aunque el cuerpo cansado me tiene los ojos secos.
Y cómo decidir, no lo sé. Y cómo segirá, no lo sé. El placer de crear, de creer. Creerse artista y un poco serlo. Perdida estaba, perdida sigo, pero más contenta.
[y para el universo yesthankyoumoreplease]
lunes, 8 de julio de 2013
Me cuesta
A veces me siento culpable por no sentirme feliz. Culpable por sonar malagradecida. Y es que no lo soy. Porque estoy infinitamente agradecida de lo que me ha tocado en la vida, de la tremenda familia que tengo, de las personas que el universo ha puesto en mi camino, de las amigas lindas lindas, hasta el infinito. Agradezco con el corazón que el universo haya sido siempre tan amable conmigo, que me haya regalado una vida fácil -por así decirlo- y llena de alegrías. Pero hace un tiempo que me cuesta ser feliz, que me siento hundir, ahogar. Me siento perdida en un sin sentido.
Quizás sea la falta de gozo con mi trabajo. Es que es cierto que me gusta disfrutar y con lo que estoy haciendo no lo hago. Y me paseo por internet y me atacan las miles de quotes "haz lo que quieres, quiere lo que haces", "if you don't like something, change it. if you don't like your job, quit...", "be what you want to be" y en mi cabeza loca, en mi corazón apasionado y en mi guata arrebatada se agitan los ánimos. Y los enredos, nudos apretados que no logro desarmar. Me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y desaparecer, pero no encuentro el corage suficiente y me da rabia, rabia enorme conmigo misma.
Y me acuerdo cuando era chica (no tan chica) y que fue entonces que me empecé a sentir fuera de lugar, fuera de tiempo, desfasada. Y me da pena pensar que han pasado como 10 años y me sigo sintinedo así ¿será que acaso algún día ya no lo sentiré? Es imposible no cuestionarme si no tengo algo malo o que sé yo. Soy de esas a las que les gusta amar, y hoy por hoy odio los lunes, odio los martes y los miércoles y jueves y viernes y domingos también. Sólo el sábado se salva, sólo el sábado me olvido del mundo y vuelo, con el cuerpo adolorido y moretiado vuelo, olvido, respiro y río, los sábados mi corazoncito retoma colores y bombea más fuerte, con ganas. Pero el resto de los días se seca y resquebraja a cada hora. Siento como si mis colores los tuviese atrapados en un frasco gris. Me siento atrapada como en un pozo de arena movediza, hundiéndome cada vez más, tanto que ya hasta me cuesta respirar. Y este sentimiento de mierda me carcome.
Por lo general me bastaba con reírme a carcajadas varias veces en el día para apaciguar(me), pero ya no. Y es cierto también que ultimamente ya no me río tanto, ni tan fuerte. Es cómo si me faltara un pedazo, hay un vacío o algo así. Una urgencia de correr, de gritar, de amar, en cambio tener que guardárselo todo y pretender. Me da pena que la vida se me haga insufrible, que deteste despertar, moverme sin ganas, estar esperando que algo pase para no salir. Pareciera que mis niños debieran ser suficientes, pero no lo son. Ni una pizca de motivación. Y por eso empezar a cuestionármelo todo, porque pareciera que lo que creía se desvaneció, que lo que me gustaba se fue, que lo que era se acabó. Así que ya no sé más ni quien soy - ni mucho menos pa'onde voy-.
Tanta desición que iba a tomar y no pasó nada, no hice nada. Mañana, quizás mañana...
Quizás sea la falta de gozo con mi trabajo. Es que es cierto que me gusta disfrutar y con lo que estoy haciendo no lo hago. Y me paseo por internet y me atacan las miles de quotes "haz lo que quieres, quiere lo que haces", "if you don't like something, change it. if you don't like your job, quit...", "be what you want to be" y en mi cabeza loca, en mi corazón apasionado y en mi guata arrebatada se agitan los ánimos. Y los enredos, nudos apretados que no logro desarmar. Me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y desaparecer, pero no encuentro el corage suficiente y me da rabia, rabia enorme conmigo misma.
Y me acuerdo cuando era chica (no tan chica) y que fue entonces que me empecé a sentir fuera de lugar, fuera de tiempo, desfasada. Y me da pena pensar que han pasado como 10 años y me sigo sintinedo así ¿será que acaso algún día ya no lo sentiré? Es imposible no cuestionarme si no tengo algo malo o que sé yo. Soy de esas a las que les gusta amar, y hoy por hoy odio los lunes, odio los martes y los miércoles y jueves y viernes y domingos también. Sólo el sábado se salva, sólo el sábado me olvido del mundo y vuelo, con el cuerpo adolorido y moretiado vuelo, olvido, respiro y río, los sábados mi corazoncito retoma colores y bombea más fuerte, con ganas. Pero el resto de los días se seca y resquebraja a cada hora. Siento como si mis colores los tuviese atrapados en un frasco gris. Me siento atrapada como en un pozo de arena movediza, hundiéndome cada vez más, tanto que ya hasta me cuesta respirar. Y este sentimiento de mierda me carcome.
Por lo general me bastaba con reírme a carcajadas varias veces en el día para apaciguar(me), pero ya no. Y es cierto también que ultimamente ya no me río tanto, ni tan fuerte. Es cómo si me faltara un pedazo, hay un vacío o algo así. Una urgencia de correr, de gritar, de amar, en cambio tener que guardárselo todo y pretender. Me da pena que la vida se me haga insufrible, que deteste despertar, moverme sin ganas, estar esperando que algo pase para no salir. Pareciera que mis niños debieran ser suficientes, pero no lo son. Ni una pizca de motivación. Y por eso empezar a cuestionármelo todo, porque pareciera que lo que creía se desvaneció, que lo que me gustaba se fue, que lo que era se acabó. Así que ya no sé más ni quien soy - ni mucho menos pa'onde voy-.
Tanta desición que iba a tomar y no pasó nada, no hice nada. Mañana, quizás mañana...
lunes, 10 de junio de 2013
Decisiones
Y llegó el momento -parece- en que me tengo que poner seria y hacerme cargo de mi vida. Momento de asumir que estoy viejita ya. Momento de tomar decisiones, decisiones de adulta. Momento de asumir responsabilidades.
Y sí, estoy cagada, cagadísima, de miedo. Porque da miedo caminar sola, porque da tanto miedo. Pero lo bello de la vida es moverse con el miedo y no dejarlo que te paralice. Y eso si que no, a mi no me va a paralizar. Si ya estuve dormida mucho tiempo.
Bueno, y si comeinzo a colapsar siempre están mis amigas y mi familia para contenerme, retarme, apoyarme. A veces me siento con mucha suerte.
Y sí, estoy cagada, cagadísima, de miedo. Porque da miedo caminar sola, porque da tanto miedo. Pero lo bello de la vida es moverse con el miedo y no dejarlo que te paralice. Y eso si que no, a mi no me va a paralizar. Si ya estuve dormida mucho tiempo.
Bueno, y si comeinzo a colapsar siempre están mis amigas y mi familia para contenerme, retarme, apoyarme. A veces me siento con mucha suerte.
domingo, 5 de mayo de 2013
Cuestiones
Llega un minuto en que simplemente te cansas, te aburres.
Esperar es agobiante. Con mayor razón cuando se espera lo incierto. Espero que
aparezca pero no sé exactamente qué.
Pareciera que mi sueño en que me vuelvo loca se hiciera realidad. Y tengo tantas ganas de gritar y mandarlo todo a la mierda que ni la voz me sale. Me siento seca. Y para apagarlo todo, humo. Humo saliendo lentamente de mi boca, suave y delicado; humo invadiendo mis pulmones, humo en el cerebro. Para aguantar toda la semana.
Pero soy tan estúpida que sigo esperando y las ansias me carcomen las entrañas. Y me lanzo en la primera parada para después volverlo a pensar y cuestionarme hasta los puntos de las íes.
Pareciera que mi sueño en que me vuelvo loca se hiciera realidad. Y tengo tantas ganas de gritar y mandarlo todo a la mierda que ni la voz me sale. Me siento seca. Y para apagarlo todo, humo. Humo saliendo lentamente de mi boca, suave y delicado; humo invadiendo mis pulmones, humo en el cerebro. Para aguantar toda la semana.
Pero soy tan estúpida que sigo esperando y las ansias me carcomen las entrañas. Y me lanzo en la primera parada para después volverlo a pensar y cuestionarme hasta los puntos de las íes.
viernes, 22 de marzo de 2013
Tía Camila
Echaba de menos los besos y abrazos.
No echaba de menos los mocos.
Echaba de menos las risas.
No echaba de menos los llantos.
Echaba de menos a los enanos.
No echaba de menos a los adultos.
Echaba de menos jugar.
No echaba de menos planificar.
La vida y su puta dicotomía.
No echaba de menos los mocos.
Echaba de menos las risas.
No echaba de menos los llantos.
Echaba de menos a los enanos.
No echaba de menos a los adultos.
Echaba de menos jugar.
No echaba de menos planificar.
La vida y su puta dicotomía.
lunes, 25 de febrero de 2013
Quizás adiós
Si las estrellas que vemos ya murieron, entonces quizás por
eso sea que aún apareces en algunos sueños.
Quizás fuiste un sueño, como le dice Gneco en la película, y ahora miro el cielo y ahí te encuentro. Que poético sería. No lo sé. Quizás.
Quizás fuiste un sueño, como le dice Gneco en la película, y ahora miro el cielo y ahí te encuentro. Que poético sería. No lo sé. Quizás.
Como que ya no tengo palabras para ti, no más que un se feliz, hasta nunca. Y obvio, un siempre gracias.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


