martes, 11 de septiembre de 2012

Recuerdos hueones

Esta semana te me atravesaste. Hace tiempo que no te recordaba y, de verdad, no me hacía falta hacerlo.
Apareciste mientras evaluaba, Alfonsina se llamaba la niña. A ti te gustaba ese nombre, por la poeta, por la poesía del mar o algo así -no recuerdo bien-. Ahí apareciste y te me quedaste pegado.
Y ahora alguien pone esa canción que tú cantabas. Y cantabas bien, medio desafinado, pero bien... a mi me gustaba.
Eso basto para echar a correr la bolita. Los recuerdos saliéndose de donde sea que hayan estado guardados -mal guardados parece-. Y me quedo pegada, y me voy, y me pierdo.
Pero la verdad ya no recuerdo bien las cosas. Casi olvidaba tu cara, de no ser por las fotos ya no serías el mismo en mi cabeza. Y puede ser también que ya no eres el mismo, ni yo tampoco. ¿Tan distintos estaremos?
Es curioso el tiempo, porque no sé cuánto ha pasado, pero parecen siglos. Un día desperté y ya no estabas... y no te echaba de menos... pero hoy sí, o no, no sé. Esta semana simplemente te me atravesaste, medio entrecortado, con pedazos faltantes, cuando entró esa niña a leer, cuando entró Alfonsina, venía contigo de la mano.
























lunes, 3 de septiembre de 2012

Hace tiempo

Agarrarse a alguien de la pega es complicado... Por eso agradezco que todo haya pasado después que el proyecto terminó y cuando ya no somos más colegas -me carga esa palabra-.
Ahora igual fue raro, porque nunca tuvimos onda. O sea además de una complicidad en las tallas, ni una onda. Y la verdad, yo no iba a eso, aunque si había fantaseado alguna vez con ello. Pero era tanta la buena onda que deseché la fantasía.
La cosa es que pasó no más, inesperadamente. Y sí, debo confesarlo, fue de puro caliente.
Lo bueno es que ambos no queremos que las cosas entre nosotros cambien. Cuando me lo dijo me quitó una gran presión de encima. Porque hubiese sido terrible que nos enrrollaramos. Pero menos mal que no soy tan mina pa' mis cosas.
Eso sí, debo confesar también que no fue tan bueno como esperaba, aunque como estabamos un poco ebrios... Parece que prefiero echarle la culpa al copete. Y omitir que ya he tenido muy buen sexo y con mucho más copete encima.
Al final sólo me quedó una duda ¿qué tan ciertas son las cosas que se dicen mientras uno tira? ¿son sólo halagos para... no sé que... calentrase más? ¿son algunas ciertas y otras fingidas? Y si es así ¿cómo saber cuáles son las ciertas?
En fin, son cosas que pasan cuando te tiras a tu exjefe.